Instrucciones para abrazar el aire – Malayerba (2019)

Foto: Alejandra Londoño

Instrucciones para abrazar el aire, bajo la dirección y dramaturgia de Aristides Vargas, fue la obra con la que clausuré mi experiencia como espectadora en la temporada del XXIV Festival Internacional de Teatro El Gesto Noble 2019 en El Carmen de Viboral (Antioquia).

Malayerba es una agrupación de teatro originaria de Quito (Ecuador) con 39 años de trayectoria, cuenta con más de 20 montajes y han desarrollado laboratorios de formación teatral para jóvenes. Además, por 7 años Malayerba produjo la revista Hoja de Teatro, una propuesta para hacer crítica y teorización sobre el teatro ecuatoriano.

Sobre su obra Instrucciones para abrazar el aire me quedaron varias sensaciones al respecto, empezando por su nombre, es evocador, poético y genera curiosidad, seduce, o por lo menos eso me sucedió a mí.

Por otra parte, me impresionó la carga dramática de la obra, es tremendamente trágica y más aún tratándose de un relato basado en un acontecimiento real sobre violencia, desapariciones y dolientes.

Esta pieza teatral está dedicada a una abuela que sufrió el dolor de la guerra, tras la desaparición de su nieta, una pequeña niña, a la cual recuerda día con día y la abraza; la abuela declama: abrazar el tiempo es abrazar la ausencia (…) cuando la abrazo, siento que es más real que yo.

Foto: Valentín Betancur

Instrucciones para abrazar el aire es interpretada por dos actores adultos mayores, lo cual la hace exquisita; estos personajes hablan sobre la cotidianidad, la vejez, la vida, la repetición y el olvido. Establecen diálogos desde dos cuadros escénicos principales, aparentemente opuestos que oscilan entre la realidad y la ficción, entre lo cómico y lo trágico.

La dramaturgia de la obra es muy elaborada, hay mucho texto, lo cual en lo personal me agota un poco debido a la extensión de la obra, sin embargo, esto lo sopesa el excelente uso del recurso escenográfico, donde no sobra ni falta nada.

Es hermosa la instrucción sobre como abrazar el aire y la ausencia, es la instrumentalización de la emoción, es la forma tácita del dolor.

Oficio de difuntos – Jabrú Títeres (2019)

Foto: Daniel Arcila

Oficio de difuntos es una obra de teatro de títeres de la agrupación Jabrú, bajo la dirección y dramaturgia de Natalia y Jorge Libreros. Se presentó en el marco del XXIV Festival Internacional de Teatro El Gesto Noble 2019 en la Casa Teatro Tespys en el municipio de El Carmen de Viboral (Antioquia) a las 11:00 p.m. Era la primera vez que asistía a una función en este horario, en esta sala y que veía este tipo de propuesta teatral así que, debo anticipar, fue una vivencia memorable.

La Casa Tespys es la nueva sede de Teatro Tespys Corporación Cultural, la Casa celebró su apertura el 14 de julio de 2019 junto con el lanzamiento del Gesto Noble de este año. Es un nuevo espacio para la cultura carmelitana, es un lugar con mística, abierto para todos donde suceden diversas expresiones de arte.

Jabrú llevó su magia a esta Casa y me regaló una aventura inolvidable. Jabrú es una agrupación constituida desde el año 2003 de la ciudad de Medellín, interesada en la elaboración de una estética particular de los muñecos, la búsqueda de sus diferentes técnicas y la exploración de la animación del títere. Su propuesta es innovadora, genuina y sublime; sin lugar a dudas, Jabrú es experto en el arte de encantar.

Su obra Oficio de difuntos superó todas mis expectativas, de hecho, me sorprendí al descubrir que me gustan los títeres, me sedujeron completamente desde su estética y poética en el relato, compuesto por micro-relatos, historias sobre la muerte y sus maneras, porque morir no es solo el acto, morir también es desaparecer, ser abandonado, ser rechazado o ser olvidado.

Esta propuesta es divertida, asume temas espinosos con sutileza y una belleza irreal. Una característica muy potente en términos creativos, es el lenguaje usado entre las marionetas, una especie de idioma encriptado… parecido a Pingu, la serie animada de los 90’s con la que crecimos algunos milenials.

Foto: Daniel Arcila

Las marionetas están producidas de manera prolija, son hermosas y están cargadas de signos; encarnan personajes tan reales como cotidianos. Sobre los titiriteros-actores siento profunda admiración, su concentración, talento, ingenio y pasión quedan reflejados en su movimiento, actitud y puesta en escena.

Para terminar, quiero compartir un comentario que escuché entre los espectadores al finalizar la obra, a manera de elogio, describieron a estos artistas como “los nerds del teatro”. A mi parecer, esta definición si hace justicia a Jabrú, por su nivel de detalle y precisión en la implementación escénica de su propuesta.

Oficio de difuntos es un oficio de genios.

El Bicho – La Espada de Madera (2019)

Foto: Alejandra Londoño

El Bicho es una obra con dramaturgia y dirección de Patricio Estrella, se presentó en la sala de teatro Tespys del Instituto de Cultura del municipio de El Carmen de Viboral (Antioquia) en el marco del XXIV Festival Internacional de Teatro El Gesto Noble en el año 2019.

El grupo de teatro La espada de madera tiene una trayectoria escénica de más de 25 años desarrollando propuestas artísticas desde el teatro y los títeres en Latinoamérica. Su puesta en escena integra múltiples elementos, desde lo artesanal hasta el uso de las nuevas tecnologías.

Esta pieza teatral propone un uso particular de la escenografía y de la utilería, está toda contenida en una estructural multifuncional, móvil, convertible y versátil; es una especie de dado ambulante que muestra varias caras, conforme transcurre la obra.

El Bicho es la historia de un personaje peculiar contada por sí mismo, una criatura hibridada entre un científico, un biólogo, un filólogo y un filósofo, con su respectivo asomo de locura. Tiene una especial manera de hablar y una necesidad recurrente de dar la definición de las palabras peculiares que usa. Sus interlocutores son la conciencia y la muerte, representadas en pequeñas marionetas, cada una con una serie de códigos y cargas simbólicas muy sugerentes.

La conciencia de este personaje es literalmente una pequeña criatura que habita enjaulada en su cabeza; este es el gran logro de El Bicho, acallar la voz de su conciencia, controlarla, someterla y desahuciarla. Dar muerte a la propia conciencia es una propuesta poética muy elevada, y materializar esa vocecita es una abstracción muy interesante.

Por otra parte, el personaje de la muerte en esta obra es un poco más empático con El Bicho, la muertecita está representada por una marioneta en forma de calavera, un ser femenino que seduce a través de su danza. Se entrevé cierta relación sensiblera entre El Bicho y la muertecita, cierta complicidad pícara, cierto romance.

Así pues, las relaciones transaccionales entre los personajes de esta obra son atípicas, proponen una visión alterada de la realidad, una cotidianidad particular. Me divertí con esta propuesta artística, integra a los espectadores, genera nuevas reflexiones y recrea imaginarios nuevos.

Un buen morir – Teatro de los Andes (2019)

Foto: Farley Giraldo

Con la dirección del chileno Elías Cohen y texto del poeta Alex Aillón Valverde, la agrupación Teatro de Los Andes presentó la obra Un buen morir en la sala de teatro Tespys del Instituto de Cultura del municipio de El Carmen de Viboral (Antioquia), en el marco del XXIV Festival Internacional de Teatro El Gesto Noble en el año 2019.

Teatro de Los Andes es uno de los referentes más importantes en la escena artística latinoamericana, su acogida dentro de la programación fue masiva y esperada, esta agrupación tiene experiencia en la escena carmelitana.

Un buen morir es una historia dramática sobre el amor y la muerte, una experiencia estremecedora que atraviesa la vida de una pareja, cuyos personajes representan a un par de actores maduros. Encuentro especial encanto en la propuesta artística que inserta la obra dentro de la obra, es decir, aquella en la que cuesta distinguir entre realidad y ficción, donde hay oportunidad para la ambigüedad, las grietas y los excesos de realidad. Esto me atrapa.

Un logro dramatúrgico interesante es la forma en la que se abordan temas espinosos como el suicidio, con tal sensibilidad y elaboración que seduce al espectador. Su belleza es descarada, toca las fibras más profundas. Quiero citar textualmente una línea declamada por el actor: “la enfermedad es la muerte escupiendo en tu boca”, estas palabras te sacuden y te recuerdan la fragilidad de los cuerpos, es la obviedad transferida en poética.

Esta pieza está provista de aciertos estéticos importantes, la implementación técnica y la producción es interesante y eficiente, especialmente su escenografía. La optimización del recurso está dada de manera creativa y funcional, generando diferentes atmósferas e imágenes estéticas memorables; una de ellas es la lluvia dentro del escenario, momento sublime e inverosímil que me recordó a la emblemática Pina Bausch y su desafiante propuesta sobre la puesta en escena.

Un buen morir es una ensoñación del amor, aquella abstracción mental que, de una u otra manera, nos conduce a alguna muerte.