¿Qué son Las Páginas?

Foto: Stiven Ospina

La página es un escenario, un cuadrilátero para vaciar palabras, un espejo que produce revelaciones entre líneas. Escribir es el acto de disponerse, es entregarse a la cruenta y feroz necesidad de salivar pensamiento sobre la página.

Poner cuerpo en el signo es hablar sobre un movimiento que no se olvida, aprovecharse del lenguaje para crear y clasificar memorias, elegir la anatomía de un texto, masticar la imagen y coleccionar momentos en los cuales la piel obligó a decir.

Las Páginas es una antología de relatos caprichosos, de ideas y pensamientos sueltos mediados por lo escénico, espacio físico donde el cuerpo goza y padece la mutabilidad. Quien escribe sospecha que olvida, entonces ordena símbolos.

El cuerpo aún habla en lo que calla la página.

Liturgia corpórea (2025)

Memorias poéticas sobre participación en el proyecto Danza en Construcción

Foto: Fluir Audiovisual / Cuerpo somático / Compañía Ballet House / 2024

En el umbral de la puerta, hacerle entrar algo de danza dinamitaba la frontera del templo del pensamiento. Marie Bardet

El acto creativo conjura, el misticismo afecta al animal más citadino, un animal que invoca, entonces, el coqueteo entre la palabra y el cuerpo. En la danza la producción escrita hace parte de las metodologías para la creación artística, es insumo que nos corporiza en la escena; se hace la defensa de un discurso estético y extenso de un ejecutante complejizado que se expone, que está atravesado de pensamiento. Su sistema de creencias surte declaratoria a través de patrones de movimiento, una suerte de intimidad se mixtura con el sacramental hecho escénico.

La lógica creativa supone un estado, y la práctica corporal está investida de cierta religiosidad que condensa ese estado. La repetición es la esencia que se comparte entre rito y liturgia que es, tal vez, una forma edulcorada de referirse al rigor de lo normativo y lo sistemático en el entrenamiento de un artista del cuerpo. Sin embargo, con conciencia de dicho eufemismo, encuentro en el hecho un detalle manifiesto: la palabra que invoca. 

Tanto la producción escrita como la producción de movimiento son producciones del cuerpo, aunque la tendencia a dualizar es natural ésta tiende a diluirse ante deconstrucciones conceptuales que nos empujan a zonas grises. Por ejemplo, Marie Bardet, filósofa y bailarina francesa con influencia latinoamericana, invita a:

(…) no hacer del cuerpo un órgano o una organización del pensamiento, sino la afirmación de una serie infinita de co-extensión entre gestos en gerundio: pensando, sopesando, sintiendo, articulando, imaginando, efectuando, escuchando, tocando, afectando. (p. 21, 2021).

Se piensa con cuerpo y con lenguaje, se conjuga la expresión, se hace temblar el precepto encarnado. Entonces aparecen dos palabras provocadoras: verbo y carne, y aquí es inevitable hacer la digresión cristiana y continuar con los binarismos (sagrado/profano, edificación/ruina), el uno detentando poder sobre el otro por los siglos de los siglos, amén. Pensar en el ordenamiento de signos no solo para arroparse en lo comprensible, sino también para vincularse con un otro en lejanía a través de vocablos y fonemas.

Durante “Danza en construcción”, proyecto sobre danza y sostenibilidad que tuvo lugar en la ciudad de Bogotá en julio de 2025, hubo legión de discursos que pudieron conjurar un lenguaje común. Convergieron muchas voces, voces migrantes, femeninas, disidentes. Traigo a cuento algunas de ellas, que alegremente me descolocaron:

Sobre habitar palabra y cuerpo:

me encarno en la escritura para desbordar la danza

– Brigitte Potente (Colombia)

Hablando sobre un futuro pélvico:

me encarno en la escritura para desbordar la danza

– Maria Mercedes Flores (Venezuela/Alemania)

Lecturas viscerales:

la revolución de los órganos

– Yolanda Morales (México/Alemania)

Invitación a decidirse presente y a retorcer el binario:

despídete de la idea de la durabilidad (…) la mínima unidad es tres

– Fernanda Ortiz (Argentina/Alemania)

A preguntarse por el silencio, lo inesperado y los sonidos que se mueven:

bigidi

– Leo Lerus (Guadalupe/Francia)

Este alambrado de palabras, que no busca ser concluyente sino permanecer abierto a más torceduras, es el tejido que se va construyendo con voz y piel; cuerpos que se seguirán encontrando en espacios de culto para la plegaria del gesto compartido. La colectividad que admite al individuo, una comunidad de distintos que no borra la singularidad, ni intenta homogenizar en masiva aceptación el discurso intempestivo de lo impropio. ¿Sería esta una utopía concebible solo en la poética?

El acto de nombrar, como acto creador, es probablemente la razón de las oraciones y los rezos. Se toma la decisión de creer en el poder de la palabra, es un acto de fe de animales con lenguaje. Y a propósito de fe, cuestionar el binario para pensar en el trío no escapa al statu quo, al contrario, podría reafirmarlo con la idea de la trinidad santa y la terna decisoria. Sin el ánimo de establecer verdades, sigamos abriendo preguntas, ¿qué es eso de rebelarse/revelarse? ¿acaso sublevarse trae intrínseco el desvelo? El gesto de resistencia apareciendo, estando con conciencia de que no se escapa, pero sí se manifiesta, se reconfiguran los rituales y se toman algunas decisiones. De pronto ésta, una idea sobre lo sostenible.

Foto: Fluir Audiovisual / Cuerpo somático / Compañía Ballet House / 2024

Apreciado lector incauto, regocíjese en el misterio de los poros de su piel porque sus plegarias no atendidas pueden ser todavía bailadas. Que en su sangre circulen incómodas las preguntas que tal vez nunca se haga. Y, para terminar, dos relatos dignos de estampita (indiscretamente ordenados) a los cuales puede encomendarse:

Meneo para encarnar mis deseos

Hablemos del futuro pélvico

Palabra meneante. Fractal-resonante

Meneando el espíritu raíz. Tierra celestial, cielo profano

Vagina cósmica. Palabras profanas hablando de lo sagrado

Manifiestos pegaditos con sudor

Canto somático – de la pelvis, el culo, los pies, las babas –

Sonido, jadeo orgásmico

Meneando la voz

Meneo para encarnar mis deseos

Meneo para encarnar mis deseos

Maria Mercedes Flores

Nuestra señora del Diván, ruega por nosotros

Nuestra señora de la Libido, ruega por nosotros

Nuestra señora de la Genitalidad, ruega por nosotros

Nuestra señora del Narcisismo, ruega por nosotros

Nuestra señora del Sadismo, ruega por nosotros

Nuestra señora del Masoquismo, ruega por nosotros

Nuestra señora del Erotismo Uretral, ruega por nosotros

Nuestra señora del Contenido Manifiesto, ruega por nosotros

Nuestra señora de la Inhibición, ruega por nosotros

Nuestra señora del Fetichismo, ruega por nosotros

Nuestra señora del Orden Simbólico, ruega por nosotros

Nuestra señora de lo Imaginario, ruega por nosotros

Nuestra señora de lo Real, ruega por nosotros

Paul B. Preciado

Manifiesto por el cuerpo (2021)

Foto: Corporación Escuela Ballet House

Para el bailarín el arte es la vida, el movimiento en él no se corresponde con un asunto meramente formal, expositivo o reglado para la retribución económica. El bailarín, a la manera de un monje, ritualiza el día a día en el oficio. Este se debe a un entorno en principio sectario e inexplicable desde la razón y los pragmatismos cotidianos.

La obra del bailarín es su propio cuerpo, y el lenguaje en el que se comunica con los demás es el movimiento que, a partir del entrenamiento, las técnicas y la improvisación halla un sentido en el mundo. La danza es un diálogo de sordos y quien la ve, el espectador, asiste a un acto íntimo en el que la piel es protagonista. Es pues la coreografía un festival de los sentidos; los códigos, los signos y los silencios son los insumos con lo que se fragua una propuesta estética en un tiempo determinado. Una acción dancística o una puesta en escena es irrepetible, efímera e inaprensible.

Foto: Corporación Escuela Ballet House

Es por ello que el bailarín es un artista que expresa su historia a donde va, consciente e inconscientemente se mueve de un modo autentico. El bailarín en su cotidianeidad no pasa desapercibido en los lugares donde se presenta; la forma de sentarse, comer, interactuar y de llevar la mano al rostro son fieles a su entrenamiento, que es su verdad. El bailarín, tanto en el escenario como en su estar cotidiano, escapa a las imposturas y asume el rigor de la tradición que le antecede, el bailarín es también albacea de conocimiento centenario.

Este Primer Encuentro del Cuerpo Poético es ante todo un grito en el vacío, esperamos que el eco viaje a través del tiempo y halle cuerpos dispuestos a hacer y a pensar. En este ejercicio se busca deshacer la palabra como representación de realidad y única expresión intelectiva del cuerpo, si el verbalizar atomiza a las sociedades entonces que sea el movimiento lo que nos una.

El Primer Encuentro del Cuerpo Poético es un evento que organiza la Red Carmelitana de Danza en el que se hermanan agrupaciones de la localidad como: Arcilla Danza, Ballet House, Incantrix Exilium y Teatro Intergaláctico, junto con la escena dancística de Medellín con invitados como: Juliana Congote, Jose Florez, Lurllorlady Giraldo, Teatro El Nombre y la Compañía H3.

Agradecemos, además, el apoyo del Instituto de Cultura El Carmen de Viboral, la Corporación Escuela Ballet House, la Corporación Teatro Tespys, la Corporación Teatro Estudio, la Escuela de la vereda La Florida, la Fundación Artefacto, y a la investigadora Jackeline Guerra y al cuerpo de maestros que la acompañan.

También gracias a los patrocinadores que se unieron: C.A Mejía y Compañía, Cornare, AgroBolivar, Casa Rosé Hotel, Tejemaneje, Pizza Place y Obrador Cocina Folk.

Bienvenidos, y que el cuerpo se haga presente.